Bursitis

¿ Qué es una bursa?
Una bursa es una bolsa pequeña que protege y amortigua los huesos y otras partes del cuerpo como los músculos, tendones o piel. Una bursa se encuentra entre un hueso y la superficie opuesta (por ejemplo, la piel) como un delgado globo de agua con solo unas gotas de fluido, encajadas entre dos superficies.
La bursa protege las articulaciones de la inflamación al reducir la fricción causada cuando se frotan entre ellas. La bolsa está llena de líquido y está alineada con membranas sinoviales, que segregan un líquido lubricante de proteína y colágeno. Las bursas que no están irritadas y funcionan adecuadamente, ayudarán a las articulaciones a trabajar sin dolor.
Las bursas se encuentran en todo tu cuerpo en donde haya articulaciones, desde el cuello hasta los dedos de tus pies. Un cuerpo adulto contiene alrededor de 160 bolsas de bursa, aunque ese número varía de acuerdo con cada persona, ya que algunas bursas surgen por exceso de frotación en el área, provocando que se forme una nueva bolsa para protegerle de un golpe.

Bursitis
La bursitis es la inflamación de la bursa, ocurre cuando existe una lesión o fricción excesiva entre un hueso y un tendón o músculo que provoca que la membrana sinovial de una bolsa se inflame haciendo que la bolsa se hinche. La inflamación también puede ser causada por una infección, a lo que se le llama bursitis séptica y eventualmente puede causar que la bolsa se llene de pus.
Generalmente, se presenta en las rodillas o codos. Arrodillarse o apoyar los codos en una superficie dura por mucho tiempo puede desencadenar una bursitis. También, usar una articulación para hacer el mismo movimiento una y otra vez, puede agregar tensión e incrementar el riesgo.
El síntoma característico de la bursitis es la hinchazón localizada en la articulación (aunque la bursitis de la cadera es una excepción).
Tratamiento
En general, el examen clínico para la bursitis de rodilla es la observación, la palpación y aparición del dolor, además de la historia son suficientes para llegar al médico y esté de un diagnóstico de la bursitis en la rodilla (con la exploración es suficiente). la confirmación de una bursitis de rodilla es mediante la ecografía musculoesquelética, que puede mostrar los tejidos blandos: músculos, tendones, ligamentos, bolsas, etc.
El tratamiento de la bursitis consiste especialmente en controlar la inflamación y el dolor, mediante descanso o inmovilización temporal de la articulación afectada. En otros casos será necesario realizar alguna infiltración después de realizar una artrocentesis (drenaje del líquido articular excedente por medio de una punción con una aguja), además de evaluar si es necesario utilizar antibióticos en caso de tener infección.
En Teramedic realizamos la valoración y el procedimiento necesario con el apoyo de una ecografía que nos permite obtener una imagen para localizar la lesión, realizando la técnica de extracción de manera precisa y sin dejar residuos.