Espolón calcáneo

El espolón calcáceo es un crecimiento de hueso en la parte posterior de la planta del pie con forma de lanza, como consecuencia de estiramientos excesivos y continuados de la fascia plantar, una banda de tejido conjuntivo que recubre los músculos de la zona, o bien debido a microtraumas que recibe la fascia plantar por calzados inadecuados o malas posturas al estar de pie.
La forma que tiene el cuerpo humano de reparar la herida producida al desconectarse la fascia plantar del hueso es transportar calcio a través del torrente sanguíneo a la zona lesionada. Poco a poco se acumula el calcio y se produce un depósito del mismo formando el espolón calcáneo.
Es una afectación que suele causar gran repercusión en el estilo y calidad de vida del paciente, ya que el mal apoyo del pie puede causar una mala postura en pie y esto actuar en cadena en todas las articulaciones, hasta llegar a causar un dolor de espalda o dolor en el cuello por todas las alteraciones posturales. pero en realidad en sí mismo el espolón no es doloroso; lo que duele son los tejidos blandos que se clavan en el hueso recién formado.
¿Quiénes son propensos a padecerlo?
  • Las personas que tienen exceso de peso y edad avanzada. La explicación se basa en que la almohadilla formada de grasa que todos tenemos debajo del talón va dañándose con el tiempo porque está sometida a una mayor presión respecto a los que están en su peso normalizado. Esta almohadilla tiene el objetivo de liberar la presión a la que el talón es sometido a diario (hay que recordar que sobre él recae todo el peso del cuerpo) y si se deteriora también mermará nuestra capacidad para darnos sostén.
  • Las mujeres con pies estrechos y largos es más frecuente que lo tengan a largo plazo.
  • Deportistas que se someten a duros entrenamientos y personas que practican deporte de forma intensa y ocasional.
  • Personas que tienen los pies planos o que por el contrario el arco de su pie es alto.
  • Haber sufrido una lesión en el tendón de Aquiles también aumenta las posibilidades de tenerlo. La explicación es porque la presión en esa zona es mayor.
Síntomas:
El principal síntoma es un dolor que generalmente se produce en la parte interna del talón, pero que puede acontecer en cualquier punto de la planta del pie, del calcáneo a los cinco metatarsianos. El dolor, que actúa como pinchazos en la zona plantar, desaparece cuando el pie está en reposo.

Tratamientos
El diagnóstico del espolón se hace mediante la radiografía donde refleja la estructura ósea.
Este tipo de lesión suele tratarse con éxito mediante el uso de plantillas ortopédicas que alivian la tensión sobre la zona haciendo que los movimientos sean menos dolorosos. Las férulas nocturnas y los ejercicios de estiramientos también son efectivos para eliminar o disminuir el dolor. En caso de que aparezcan inflamaciones, se pueden tratar mediante infiltraciones.